Las dependencias, antes destinadas a la Escuela Municipal Infantil “Mi Casita”, se destinarán a actividades educativas y extracurriculares como un aula de música.




El Ayuntamiento ha formalizado un convenio con el Colegio Público Zurbarán para la cesión de las instalaciones municipales situadas en la calle Pajaritos, contiguas al centro educativo y que hasta el curso pasado estaban ocupadas por la Escuela Municipal “Mi Casita”. El objetivo es poner a disposición de la comunidad escolar un espacio adicional que permita mejorar la calidad de los servicios públicos que ya ofrecen.
La alcaldesa, Elisabeth Medina, ha explicado el espíritu del acuerdo: aprovechar las instalaciones municipales para el bien común. “El edificio quedó libre cuando pusimos en marcha la nueva Escuela Infantil Municipal Dr. Juan Casado. Y, como entendemos que un buen gestor público debe poner a disposición de la ciudadanía los recursos existentes, hemos considerado que lo más adecuado era darle un nuevo uso. Continuamos con la misma filosofía que ya puso en marcha María Fernanda”,
El uso de estas dependencias estará destinado a actividades docentes, complementarias y extracurriculares en coherencia con el proyecto educativo del centro.
“Antes nos veíamos obligados a solapar espacios y horarios, con niños recibiendo clases en pasillos o despachos pequeños, sin ventilación ni climatización. Ahora, gracias a este convenio, hemos ganado en calidad y en espacios adecuados para nuestros alumnos”, ha asegurado la directora del centro público, María del Carmen Paredes, que ha afirmado que el centro se encuentra al 100% de su capacidad.
En concreto, en el edificio antes ocupado por “Mi Casita” habilitarán un aula de música, cuatro despachos de pedagogía terapéutica y audición y lenguaje, un aula del futuro equipada con recursos de imagen y sonido, así como el despacho de la orientadora.
Gestión compartida
Durante el verano, con la interrupción de las clases, el Ayuntamiento podrá emplear las instalaciones para programar actividades educativas, culturales o de ocio. El consistorio será responsable de la conservación, limpieza y mantenimiento de las instalaciones.
El acuerdo contempla un periodo inicial de cuatro años de cesión, prorrogables anualmente de mutuo acuerdo, siempre manteniendo la titularidad municipal. Se constituirá una comisión de seguimiento con representantes de ambas partes, que se reunirá al menos una vez al año para evaluar el funcionamiento del convenio y proponer mejoras.