Asistirán más de 700 participantes y tiendas especializadas en esta labor de toda España. “En un mundo tan tecnológico, hacer bolillos es una terapia contra el estrés“, ha asegurado la concejala Anabel Cidoncha.

La Asociación de Bolilleras de Don Benito, con la colaboración de este Ayuntamiento, celebrará este sábado, día 22 de noviembre, la quinta edición del encuentro de Bolilleras. El evento tendrá lugar en FEVAL desde las 9.30 a las 14.00.
Se espera recibir a unas 700 bolilleras de 50 pueblos y ciudades, incluyendo grupos de Madrid, Ciudad Real, Toledo, Cádiz, Sevilla, Logroño y diferentes partes de Extremadura.
La actividad tiene un triple objetivo. “Que no se pierda esta labor artesanal del bolillo, que se intercambien experiencias y, por supuesto, dar a conocer la ciudad de Don Benito”, ha enumerado la concejala Anabel Cidoncha, que ha aprovechado para resaltar el valor terapéutico de esta labor. “En un mundo tan tecnológico, hacer bolillos es una terapia contra el estrés“.
Maricarmen López, presidenta de la Asociación de Bolilleras de Don Benito, expresaba la satisfacción de la asociación dombenitense por el éxito de este encuentro anual. “Estamos muy contentas por lo que hemos conseguido poco a poco con nuestro trabajo y la implicación de Ayuntamiento. Don Benito ya es un nombre conocido en toda España en este ámbito“, ha comentado la artesana.
Respecto a la agenda del evento, los asistentes recibirán un regalo y disfrutarán de un desayuno con una chocolate y churros a su llegada. Las labores de bolillo comenzarán a continuación. Además de la convivencia, habrá 18 puestos de toda España, que incluyen tiendas especializadas y diseñadores que venden los materiales necesarios para hacer bolillos.
Desde el Ayuntamiento se ofrecerá el tren turístico para que las personas que vienen de fuera conozcan la ciudad, puedan visitar el Museo Etnográfico y hacer algunas compras en la zona comercial.
El arte de Don Benito en las Fallas de Valencia
La presidenta de la Asociación de Bolillos de Don Benito ha mencionado que ha sido la encargada de confeccionar un abanico para la fallera mayor de Valencia.
Maricarmen indicó que el proceso de elaboración fue arduo y le llevó dos meses terminarlo. Para finalizar la labor, tuvo que trabajar de forma muy dedicada, empezando a las 4:30 o 5 de la tarde, cenando, y luego continuando el trabajo hasta las dos o tres de la mañana en algunas ocasiones.
Actualmente, el abanico está listo, a falta de las varillas. “La intención es que cuando la Fallera Mayor luzca el abanico diga que es de Don Benito”, ha explicado orgullosa la encajera dombenitense.